
Para identificar de manera cuantitativa estas ondas en una estrella, estudiamos su curva de luz fotométrica, de manera análoga al método de los tránsitos.
Los periodos de oscilación en una curva de luz, según la estrella, pueden variar desde solo unos pocos minutos, hasta horas o unos pocos días.
Cada periodo de oscilación, o, mejor, su inversa, la frecuencia, corresponde a un modo de oscilación de la estrella, es decir, a una onda tridimensional que se propaga en el medio estelar.
Detectando la cantidad de modos que están excitados, y su mayor o menor amplitud, e identificando su naturaleza , podemos determinar los parámetros físicos de la estrella: temperatura, gravedad superficial, masa, radio y edad estelar.
Para ello, necesitamos comparar las frecuencias de oscilación medidas en una curva de luz con aquellas obtenidas en simulaciones de modelos teóricos estelares avanzados.
En la actualidad, la astrosismología es la única técnica que nos permite estudiar la estructura interna de una estrella y, por ende, su estado evolutivo y su edad. Posiblemente, la mayoría de las estrellas presentan algún tipo de variabilidad durante al menos una etapa de su evolución.



| LA ASTROSISMOLOGÍA REVELA EL COMPORTAMIENTO DE UNA ESTRELLA “ESCUCHANDO” SUS VIBRACIONES, intentando averiguar el tamaño y el material de una campana por el sónico que produce. |
| PRIMERO SE MIDE LA LUZ DE LA ESTRELLA DURANTE DÍAS O SEMANAS (FIG. 1). |
| DESPUÉS ESOS CAMBIOS EN EL TIEMPO SE ANALIZAN PARA SEPARAR LAS FRECUENCIAS DE OSCILACIÓN, LAS “NOTAS” QUE PRODUCE LA ESTRELLA (FIG. 2). |
| POR ÚLTIMO SE COMPARAN ESAS “NOTAS” CON MODELOS TEÓRICOS DE ESTRELLAS Y SE AJUSTAN PARÁMETROS (MASA, EDAD, COMPOSICIÓN, ROTACIÓN) HASTA QUE EL MODELO REPRODUCE LAS FRECUENCIAS OBSERVADAS (FIG. 3). |
Si las estrellas fuesen puntos de luz fijos, sabríamos bien poco de nuestro universo.