Caracterizamos los planetas habitables en función de su semejanza con las condiciones de la Tierra, el único caso exitoso que conocemos de vida en el universo. Un planeta habitable debe tener al menos las siguientes características fundamentales:
- Debe ser rocoso, para tener una base sólida donde repose el agua líquida y se puedan producir las reacciones químicas necesarias.
- Tener una atmósfera bastante densa, i.e., una gravedad lo suficientemente fuerte como para que no se escapen los elementos más volátiles. El planeta, además, ha de tener un campo magnético desarrollado para proteger su atmósfera de ser barrida por los vientos estelares.
- Tener agua líquida en su superficie, es decir, contar con una temperatura y presión superficial compatible con el agua líquida.
Esto impone un rango de posibles densidades y radio planetarios, así como de distancias a su estrella anfitriona.

| EL SISTEMA SOLAR ALBERGA: · 4 PLANETAS ROCOSOS: MERCURIO, VENUS TIERRA Y MARTE · 4 PLANETAS GASEOSOS: JÚPITER, SATURNO, URANO Y NEPTUNO MARTE Y VENUS ESTÁN EN LA ZONA DE HABITABILIDAD, PUES HAN PODIDO O PODRÁN TENER FORMAS DE VIDA. NO HAY TODAVÍA EVIDENCIAS DE EXOPLANETAS ROCOSOS EN LA REGIÓN DE HABITABILIDAD, CON UNA ESTRELLA ANFITRIONA PARECIDA EL SOL (M<MSOL), Y CON PERIODOS ORBITALES PARECIDO AL DE LA TIERRA, MAYOR DE 80 DÍAS. |
PLATO podrá medir radios, masas y edades de sistemas exoplanetarios al combinar la detección de tránsitos planetarios en los datos de variabilidad estelar, obtenidos por el sistema multi-camaras de la nave espacial, y la medición de las velocidades radiales, obtenidas con observatorios terrestres.